La facturación en España se encuentra en un momento de transición clave. El aplazamiento de Verifactu y el despliegue progresivo de la Ley Crea y Crece han generado dudas en muchas empresas y profesionales: ¿qué sistema llegará antes? ¿Cómo afectará realmente al día a día del negocio?
Más allá de los plazos concretos, lo que ya es evidente es que el modelo tradicional de facturación tiene los días contados. No estamos ante un simple cambio normativo, sino ante una transformación profunda de cómo se emiten, gestionan y controlan las facturas.
Durante años, muchas empresas han convivido con procesos de facturación poco integrados: herramientas dispersas, tareas manuales, documentos duplicados y una falta de trazabilidad que puede dar lugar a errores, ineficiencias y riesgos legales. La digitalización en los modelos de facturación de las empresas es la vía para corregir este escenario.
¿Qué prácticas desaparecerán con la implantación de Verifactu?
1. La doble contabilidad y la duplicación de tareas
Una de las primeras prácticas que quedarán obsoletas es la doble contabilidad. Muchas empresas todavía crean facturas en un sistema, las envían en PDF y después vuelven a introducir los datos manualmente en la contabilidad o en el despacho asesor. En algunos casos, los softwares de doble uso también se usan para llevar una contabilidad paralela y ocultar ingresos ante hacienda.
Con Verifactu, cada factura genera automáticamente un registro de facturación firmado, con hash y trazabilidad, que se envía a la Agencia Tributaria. Esto elimina duplicidades, reduce errores humanos y ahorra horas de trabajo administrativo. La posibilidad de cometer fraudes ante Hacienda también desaparece.
2. El desorden interno y la falta de control
También quedará atrás el caos interno: facturas con versiones diferentes, documentos perdidos en correos electrónicos o dudas constantes sobre cuál es la factura correcta.
Verifactu obliga a trabajar con sistemas estructurados, donde cada factura cuenta con un identificador único, un código QR verificable y un registro inalterable, aportando transparencia, control y seguridad jurídica.
3. Las facturas no verificables y los procesos opacos
Desaparecerán las facturas generadas con herramientas que no cumplan los requisitos legales, como hojas de cálculo o programas no homologados. Las facturas deberán garantizar integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad, algo que solo ofrecen soluciones de facturación electrónica adaptadas a Verifactu.
4. El papel y los procesos analógicos
Verifactu acelera definitivamente la desaparición del papel y de los archivos manuales. La conservación de facturas pasa a ser digital, segura y accesible, facilitando auditorías e inspecciones fiscales.
5. La improvisación tecnológica
La normativa deja claro que ya no es viable trabajar con soluciones parciales o desactualizadas. El uso de software certificado hace imprescindible contar con un proveedor de soluciones de Factura Electrónica que garantice cumplimiento normativo, actualizaciones constantes, integración con otros sistemas y soporte especializado.
Más allá de Verifactu: los beneficios reales de la digitalización
Aunque Verifactu actúa como detonante, sus efectos positivos van mucho más allá del cumplimiento legal. La digitalización de la facturación permite mejorar la eficiencia operativa, disponer de datos fiables en tiempo real, reducir riesgos de sanciones y fortalecer la relación con clientes y proveedores mediante procesos más ágiles y transparentes.
¿Dónde encaja la Ley Crea y Crece en este escenario?
El aplazamiento de Verifactu ha abierto un escenario de incertidumbre sobre cuál de las normativas que tienen relación con la Factura Electrónica se va a implementar antes. En realidad, el camino hacia la digitalización total de la facturación es irreversible, independientemente del orden de implantación. La Ley Crea y Crece establecerá la obligatoriedad de uso de la factura electrónica en las relaciones entre empresas y profesionales (B2B), con el objetivo de reducir la morosidad y mejorar el control de los plazos de pago.
Aunque su enfoque es distinto al de Verifactu —más orientado a la estandarización y al seguimiento de las facturas que al control fiscal en tiempo casi real—, el resultado práctico es el mismo: desaparecen los PDFs sin trazabilidad, las facturas no estructuradas y las herramientas que no estén homologadas y no cumplan con la normativa.
Más allá de qué sistema se implante primero, el verdadero reto para las empresas es tomar la decisión tecnológica más acertada y aprovechar este momento para dar un verdadero salto tecnológico.
Verifactu y la Ley Crea y Crece no deben entenderse como obligaciones aisladas, sino como la oportunidad de implementar una gestión más moderna, eficiente y segura. Las empresas que apuesten ahora por un proveedor de Factura Electrónica que les permita cumplir con la normativa y automatizar todo su proceso de facturación no solo se adelantarán a las leyes, sino que convertirán esta obligación en una auténtica evolución para su negocio.